Hacer horas extra en el trabajo… ¡perjudica la salud!

Una investigación realizada por un grupo de investigadores del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional en Helsinki (Finlandia), en colaboración con el University College de Londres, ratifica esta teoría. Más de 7.000 empleados públicos británicos se presentaron voluntarios para el estudio.

De ellos, el 54 por ciento de los participantes trabajaban siete u ocho horas al día ypara el 10 por ciento la jornada de trabajo se prolongaba más de 11 horas.  En este sentido, el riesgo en esos individuos aumenta en más de 67 por ciento, comparado con aquellos que trabajan siete u ocho horas al día.

Para el estudio se midieron factores de riesgo como el tabaquismo, el sobrepeso y los altos niveles de colesterol. El seguimiento duró once años, y los investigadores encontraron que 369 participantes que habían sufrido de enfermedad coronaria seguida de muerte, habían tenido un infarto o desarrollado angina de pecho.

“No sé si las horas extras son sólo un marcador de riesgo pero si tenemos en cuenta otros elementos peligrosos como un estilo de vida poco saludable o estrés excesivo, sumado a las dificultades graves a las que tenemos que enfrentarnos en el trabajo y en el día a día debido a la crisis económica, es lógico que aumenten los problemas cardiovasculares”, subraya el Dr. Mika Kivimaki, epidemiólogo del University College de Londres y director del estudio.

Concentrarse, priorizar y ser ordenado, claves para rendir más y evitar la acumulación de tareas.

Asimismo afirma que “es importante tener en cuenta que exagerar las horas pasadas en la oficina puede generar estrés y esto tiene consecuencias negativas para la salud del corazón y de los vasos sanguíneos”. De hecho, las personas que pasan más tiempo trabajando tienen menos tiempo para ejercitarse, descansar o relajarse.

Según los científicos, “los resultados muestran que trabajar horas adicionales está vinculado a una personalidad ‘tipo A’, personas que tienden a ser agresivas, competitivas, tensas, conscientes del tiempo y generalmente hostiles”. “Es probable que los empleados que trabajan muchas horas también lo hagan cuando están enfermos, es decir, que  se niegan a ausentarse o suelen ignorar los síntomas de una enfermedad”, añaden.

Otras posibles explicaciones podrían ser la hipertensión, que está asociada al estrés relacionado con el trabajo, o quizás que las personas con más libertad o menos rigidez en las decisiones laborales tienen menos riesgo de enfermedades coronarias a pesar de trabajar horas extra.

El estudio, publicado en la Revista Europea del Corazón de la Sociedad Europea de Cardiología, concluye que ahora se necesita indagar cuál es el impacto de las prolongadas jornadas de trabajo en otras enfermedades como la depresión y la diabetes tipo 2.

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