Cinco cosas que no debes hacer si sufres de la Tiroides

La verdad es que es de esperarse que buena parte de quienes encuentran el blog de MND tengan esta preocupación en común, ya que una tiroides que no es lo suficientemente activa genera como consecuencia el sufrir de sobrepeso y tener dificultad para adelgazar.

Por eso el post de hoy lo voy a dedicar a este tema, que aunque no tiene que ver directamente con alimentación o ejercicio, es de interés para muchas personas.

Se trata de un post bastante sencillo con algunas recomendaciones generales de lo que NO se debe hacer en caso de hipotiroidismo, ya sea que lo tienes o que sospechas que lo tienes.

Este tema te concierne ya sea que te hayan diagnosticado hipotiroidismo, que tengas familiares con hipotiroidismo, o que te cueste mucho adelgazar aún después de haber mejorado tu dieta y haber incluído el ejercicio en tu rutina.

Descubre entonces lo que debes evitar en tu caso.

No falles al identificar tus síntomas

¿Cuáles son los síntomas de una persona cuya tiroides no funciona al ritmo debido? Si sufres de hipotiroidismo debes saberlo:

  • Fatiga
  • Aumento de peso
  • Estreñimiento
  • Dificultad para concentrarse
  • Presión arterial baja
  • Retención de líquidos
  • Depresión
  • Dolores musculares
  • Reflejos lentos

Y muchos otros.

Básicamente es una condición generalizada de metabolismo lento.

De hecho, diagnosticar el hipotiroidismo es bastante difícil (más abajo te hablo sobre esto), y de allí la importancia de que estés consciente de cómo responde tu cuerpo en tu día a día y de cómo te sientes.

No asumas que todos tus síntomas se deben a la tiroides

Cuando se les ha diagnosticado hipotiroidismo, muchas personas tienden a echarle la culpa a sus tiroides de todos los males que tienen.

Esto no sólo puede no ser verdadero, sino que puede llevar a otros problemas. Por ejemplo, puede ocurrir que tu tratamiento esté funcionando bastante bien pero que haya un síntoma persistente que tú crees que es por tu tiroides y haga que pienses que tu tratamiento no funciona. Otro problema es que, al creer que todo tiene que ver con la tiroides, no prestes atención a otras condiciones que tal vez requieran un tratamiento separado.

Por eso es importante que te enteres bien de qué síntomas pueden estar relacionados realmente con una tiroides hipoactiva, y que los converses bien con tu médico para que, si es necesario, busquen otros indicios y te puedan realizar diagnósticos adecuados en cada caso.

No desperdicies tu cita con el médico

Cuando vayas al médico para revisar tu tiroides, trata de ser lo más detallista posible con respecto a tus síntomas… pero también directo al grano y puntual.

Con todo lo que puede causar el tener una tiroides que no responde bien, es seguro que entre frustración yd esesperación quieras descargarte con alguien, pero tu médico no es la persona adecuada para hacerlo.

Recuerda que mientras más efectiva sea la comunicación entre ustedes dos, mejor podrá él o ella ayudarte a determinar exactamente en qué grado tu tiroides está afectada y cuál es el mejor procedimiento a seguir.

A mí me pasa a veces con personas que me piden ayuda pero sólo dicen “necesito adelgazar, por favor ayúdame”, o que me dicen “yo hago ejercicio y como saludable pero no puedo adelgazar, ¿por qué será?”.

Es IMPOSIBLE responder a esas demandas. Para poder diagnosticar y dibujar bien un caso es necesario saber información detallada, incluyendo números. Tu médico necesita saber exactamente lo que estás haciendo: qué alimentos comes, a qué hora y cuántos, qué tipo de ejercicios haces, con qué frecuencia y por cuánto tiempo, cuánto duermes, cómo ha variado tu peso, si tomas cualquier tipo de medicamento o suplemento, etc.

No decirle a tu médico estas cosas, o decírselas en forma muy vaga o incompleta, puede dañar completamente su capacidad de diagnosticar tu caso.

No te creas todo lo que lees o te dicen

En una investigación publicada la semana pasada mencionaban que cada vez más personas buscan información en Internet acerca de sus padecimientos.

La red se ha convertido en la herramienta más poderosa para compartir información.

¿El problema? La red no discrimina entre información fiable y falsedades. Y posiblemente tú tampoco estés completamente capacitado para hacerlo, sobretodo cuando se trata de una afección de salud.

Sufrir de la tiroides es una condición de salud seria y no debe tomarse a la ligera (independientemente de que varios médicos y otras personas consideren que son “tonterías” o “exageraciones” de tu parte).

Lo que he escrito aquí viene de una serie de recomendaciones de Mary Shomon, una experta en el tema reconocida internacionalmente, pero no debes olvidar que en estas cosas la última palabra debe tenerla tu médico.

Y que sea un médico calificado y que pueda entenderte, pues no todos los profesionales tienen la misma formación ni las mismas ganas de ayudar. Asegúrate que te médico está bien actualizado, y no creas de entrada los resultados de pruebas que salen con valores “normales”.

En el caso del diagnóstico del hipotiroidismo, no hay un concenso médico acerca de cuáles valores indican una tiroides hipoactiva. Además, si tus valores están en el límite pero aún dentro del rango que tu médico considera “normal”, podrían decirte que no tienes ningún problema (y no es cierto).

Con todas estas dudas, más la posibilidad de valores normales de algunas sustancias, y valores límites de otras (por ejemplo TSH normal, pero T3/T4 bajas, o TSH/T3/T4 normales pero presencia de anticuerpos), la condición de la tiroides es muy difícil de diagnosticar, así que es importante que te enteres bien de los resultados de tus exámenes y que busques una segunda (o hasta tercera) opinión si tus síntomas persisten.

Otra cosa es que no te pongas a inventar a estar comprando suplementos y medicinas por tu cuenta o porque fulano te lo recomendó, ni tampoco que te creas lo que dicen las etiquetas de estos productos (que si es natural y cosas así). Si vas a buscar cosas por tu cuenta entonces infórmate muy pero muy bien, pero recuerda: lo mejor siempre será recurrir a un especialista que pueda estudiar tu caso particular y darte una opinión bien informada.

Pon de tu parte y ¡no pierdas la esperanza!

Recuerda que hay muchas cosas que tú puedes hacer para ayudar a tu cuerpo a tener mejor salud. En muchas enfermedades, el comportamiento general del paciente puede alterar significativamente los resultados del tratamiento: tanto para bien como para mal.

Por ejemplo, en el caso del hipotiroidismo, fumar es malísimo (siempre es malísimo, pero para quienes tienen hipotiroidismo es peor todavía). Si realmente quieres gozar de una mejor salud, debes ser consciente de que te toca hacer el esfuerzo de dejar de fumar.

Pero recuerda, no tienes porqué llevar esa cru en soledad. Lo más inteligente que se puede hacer cuando uno tiene un problema o una dificultad es buscar ayuda.

Y cuando se trata de dejar de fumar, iniciar una actividad física, comer saludablemente o cualquier otro cambio positivo en tu estilo de vida, ten por seguro que encontrarás a más de una dispuesto a ayudarte.

Pero repito: que sea ayuda adecuada.

Cuando se trata de tu médico, recuerda que existe la posibilidad de encontrarte con alguno que te dirá cosas tipo “lo que estás es etresado” (o deprimido, o eres flojo, o no estás haciendo suficiente ejercicio), o que te mandan a hacer un único examen de TSH y si sale “normal” con eso les basta, o te dicen que “tienes que comer menos y hacer más ejercicio”.

Todo paciente con una condición de salud no óptima tiene el derecho de ser bien atendido y de que su caso sea estudiado lo más detalladamente posible, y tiene el deber de vigilar y exigir que así sea.

Así que si tienes que cambiar de médico, hazlo. Es tu salud lo que está en juego.

Y recuerda también: para una persona con hipotiroidismo, adelgazar es posible. Ocurrirá más lentamente, pero ocurrirá, no te preocupes.

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