Ajo: Una pequeña maravilla nutritiva y curativa

El ajo, cuyo nombre científico es Allium Sativum, es una hortaliza originaria de la India y Asia Central que tiene un bulbo dividido en dientes, hojas largas verde oscuro y flores de color blanco verdusco.

Su aceite esencial contiene alicina y otros compuestos de azufre (de acción antibacteriana, antimicrobiana y antivírica); vitaminas A y C. aminoácidos y aceite graso.

Su sabor picante y penetrante reemplaza al de las especias más fuertes. El ajo está muy extendido en las cocinas de Europa, Oriente Próximo, la India y Extremo Oriente como condimento en guisos de carne y verduras, pan, mantequilla, salsas y sopas.

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Propiedades curativas del ajo

Desde épocas remotas, se ha empleado el ajo como un remedio contra diferencias dolencias. En la antigua China fue erigido como símbolo de la longevidad, una atribución que siglos después la ciencia confirmaría al descubrir entre sus principales propiedades la de combatir el proceso de envejecimiento.

En la actualidad se considera un potente antibiótico natural frente a numerosos microorganismos que pueden contaminar los alimentos, antiviral y antibacteriano.

Igualmente, el ajo es un buen descongestionante nasal, reduce el colesterol y la presión arterial, combate la hipertensión, estimula las defensas, fluidifica y aclara la sangre en caso de enfermedades circulatorias y evita la formación de tumores malignos (anticancerígeno).

Dos dientes de ajo frescos y picados al día con pan y mantequilla o puré de patatas son un eficaz remedio antivírico en caso de resfriados y gripe. También se puede tomar en cápsulas.

Es muy recomendable durante los meses de invierno para prevenir la gripe, tos, infecciones de pecho, bronquitis y la falta de defensas en genera!

La principal desventaja del ajo es que produce mal aliento, y en personas susceptibles puede provocar migrañas y dermatitis por contacto.

Para quitar el olor que deja el ajo en la boca, se puede mascar una ramita de perejil, menta, clavos. Otros recursos son beber jugo de limón o consumir productos lácteos como leche, queso o yogurt.

Recetas con el ajo

Crema de ajo
(4 personas)
120 gramos de mantequilla.
2 cabezas, de ajo peladas.
3 cebollas cambray picadas.
2 papas medianas peladas y cortadas en cubos.
500 mi de leche.
500 mi de caldo de pollo.

Fundir en una cacerola mediana, a fuego lento, la mantequilla y cuando se haya convertido en líquido agregar los dientes de ajo. Freírlo todo junto hasta que los ajo. Cuando estén bien dorados, adicionar la cebolla y mantener el fuego medio durante 5 minutos más. Agregar las papas a la cocción y remover por 10 minutos.

Una vez que haya transcurrido el tiempo, añadir la leche fría y unos instantes después el caldo de pollo frio. Calentar durante 20 minutos de fuego y la sopa está lista; sólo hace falta licuarla. Para su presentación, agregar una rebanada de pan y el queso favorito.

 

Tips culinarios con el ajo

Corta ajo muy finamente y añádelo a ensaladas, o bien mézclalo con verduras cocidas al vapor como ejotes y papas, aderezadas con un chorrito de aceite de oliva.
Tritúralo y añádelo a un gazpacho o sobre pimientos o setas asados a la parrilla.
Frotado sobre pan tostado, para acompañar la ensalada César.
Haz un pesto para una pasta con ajo, albahaca, piñones y aceite de oliva.

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