Trastorno de ansiedad: Nervios fuera de control

ansiedad

La ansiedad es una serie de sentimientos con los que vivimos a diario.

Sin embargo, cuando los síntomas ansiosos se vuelven excesivos y difíciles de controlar, pueden afectar nuestra vida diaria y salud física.

La ansiedad se describe con distintos sentimientos como preocupación, nerviosismo, miedo, intranquilidad, estrés, entre otros. Estos sentimientos normales de ansiedad pueden servir como un sistema de alarma para el ser humano. Sin embargo, la ansiedad puede salirse de control dándole sentido a sensaciones como el miedo y la preocupación, sin ningún motivo aparente.

El Dr. Gonzalo Matovelle, médico psiquiatra, destaca que el trastorno de ansiedad es una entidad bajo cuya denominación se engloba lo que antes se conocía como nervios, surménage o crisis nerviosa.

Actualmente, se pueden definir diferentes tipos de trastornos de ansiedad, entre estos se encuentran las fobias, el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno obsesivo compulsivo, el trastorno de pánico, la agorafobia, el trastorno por estrés postraumático y estrés de la vida cotidiana.

“Tratando de dar una definición, es una sensación de malestar tanto psíquica, como física. En lo primero, es un malestar de sentirse raro, con miedo a nada identificable como peligroso, un malestar en la mente. En lo físico es sentir el corazón acelerado, opresión en el pecho, un nudo en la garganta, molestias estomacales, entre otras”, señala el Dr. Matovelle.

Las mujeres tienen un mayor riesgo de padecer trastornos de ansiedad. Según la OMS, esto se debe a factores biológicos. Existe una estrecha relación observada entre una mayor prevalencia y los años de fecundidad, con los cambios hormonales que conllevan estos.

Cómo saber si sufro de un Trastorno de Ansiedad

Los síntomas dependen de cada persona, pero el trastorno se presenta al momento en que las preocupaciones interfieren en la vida cotidiana. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Irritabilidad
  • Inquietud
  • Intolerancia
  • Alteración del sueño
  • Dificultad para concentrarse
  • Quejas asociadas a la falta de memoria
  • Molestias cardiacas
  • Molestias gástricas
  • Trastornos alimenticios
  • Dolores sin definición

¿Qué lo causa?

La teoría que se mantiene es que el trastorno de ansiedad se produce por un desbalance químico en el cerebro. Existen mensajes químicos que deben tener un nivel adecuado para el control y liberación de la ansiedad.

Cuando este se altera, se producen los síntomas. El más mencionado es el sistema adrenérgico o de liberación de adrenalina, que en niveles desproporcionados genera la patología.

Efectos en el paciente y tratamiento

ansiedad3

Sin un tratamiento adecuado, cualquier tipo de trastorno de ansiedad afecta gravemente tanto a la parte física como emocional de la persona. “Cuando se lo toma muy livianamente y le dicen al paciente que son solo nervios, podría ser un enfoque muy errado.

Recordemos que en el cerebro está la mente, es decir, que regula a todo lo físico y si el cerebro está enfermo, el resto de la anatomía también lo está”, explica el Dr. Matovelle.

El tratamiento, depende del grado de ansiedad del paciente: si es leve, con psicoterapia y con ejercicio se soluciona.

Pero si es grave, se debe prescribir medicación ansiolítica específica, en dosis adecuadas y por el tiempo debido. Se lo debe asociar a psicoterapia y cambios en el estilo de vida.

Consejos para sobrellevar la ansiedad

Aprender a relajarse es importante para controlar la ansiedad. Existen varias técnicas como la relajación muscular, yoga o respiración profunda.

  • Implementar el ejercicio a su vida diaria le ayudará a despejar la mente de preocupaciones. Esta práctica puede darle un sentido de bienestar y ayudarlo a disminuir los sentimientos de ansiedad.
  • El sueño ayuda a descansar el cerebro y el cuerpo. Dormir bien le ayudará incluso a mejorar su estado de ánimo.
  • Evite el abuso de alcohol, tabaco y cafeína. Estas sustancias a largo plazo empeoran la ansiedad y provocan más problemas.

Pasos para relajarse

  • Recuéstese sobre una superficie plana
  • Colóquese una mano sobre el estómago, justo arriba del ombligo. Póngase la otra mano en el pecho.
  • Inhale en forma lenta e intente elevar un poco el estómago.
  • Retenga la respiración durante un segundo.
  • Exhale en forma lenta y deje que el estómago baje.

Dr. Gonzalo Matovelle

Fuente: http://www.vivesaludtotal.com

Anuncios