¿Se estresa en el trabajo? Agregue una dosis diaria de contacto con la naturaleza

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La naturaleza es buena para nosotros. Estar inmerso regularmente en un entorno natural, puede reducir el estrés mientras se fortalece la inmunidad, el ingenio y la energía.
 
Por David Suzuki – Fundación Suzuki

¿Su oficina es mala para su salud y bienestar? Por desgracia, una cantidad creciente de evidencias científicas así lo afirman.

La postura moderna para trabajar: dedos en el teclado, ligeramente encorvado, ojos vidriosos fijos en una pantalla brillante, bañado de una luz artificial, puede consumir vitalidad, felicidad y creatividad. Esta escena estéril, diseñada para maximizar la eficiencia, en realidad puede reducir la productividad y la satisfacción laboral.

De hecho, los lugares modernos de trabajo son la razón principal por la que los adultos pasan cerca de 9,3 horas sentados durante día. The Lancet, un periódico médico, estima que estos niveles de inactividad sin precedentes, están causando 5,3 millones de muertes al año en todo el mundo, parecido a fumar, lo que ha incitado a que Harvard Business Review sugiera que “Estar sentado es como el fumar de nuestra generación”.

La buena noticia es que los investigadores desarrollaron un supuesto cada vez más convincente para lo que la mayoría de nosotros conocemos instintivamente: la naturaleza es buena para nosotros. Estar inmerso regularmente en un entorno natural, puede reducir el estrés mientras se fortalece la inmunidad, el ingenio y la energía.

El neurocientífico Marc Berman explica que agregar una dosis de verde a la rutina diaria, puede ser la mejor prescripción para manejar el estrés del trabajo cotidiano. Sus investigaciones revelan que incluso las interacciones simples y breves con la naturaleza, pueden mejorar el control cognitivo y el estado de ánimo.

La naturaleza ofrece una ‘fascinación apacible’

¿Por qué un recreo verde reduce el estrés? Varios estudios sugieren que la exposición a entornos naturales estimula la “fascinación apacible”, algo que Gretchen Reynolds del New York Times describe como “un tiempo seductor para la contemplación en silencio, durante el cual la atención dirigida casi no sucede y el cerebro puede reposar esos recursos sobrecargados”.

¿Por qué un espacio de verde reduce el estrés? Varios estudios sugieren que la exposición a entornos naturales estimula la “fascinación apacible”, algo que Gretchen Reynolds del New York Times describe como “un tiempo seductor para la contemplación en silencio, durante el cual la atención dirigida casi no sucede y el cerebro puede reposar esos recursos sobrecargados”.

Como contraste, una fascinación excitante está estimulada por destellos y actividades ruidosas, como ver TV o deportes, lo que requiere poco o nada de esfuerzo y no permite descanso mental.

Investigadores de la Universidad de Michigan, estimaron que el desempeño de la memoria y su capacidad de concentración se incrementa en un 20 por ciento después de estar una hora en la naturaleza y los estudios de la Universidad de Rochester concluyen que estar al aire libre durante 20 minutos al día, es suficiente para aumentar la vitalidad.

Además, un nuevo estudio de Escocia demostró que la fatiga cerebral puede aliviarse sólo con una caminata de 10 minutos por el parque.

Pero, ¿cómo podemos integrar más tiempo verde en nuestra agenda tan ajustada?

La Fundación David Suzuki plantea una solución en su programa “Desafío Natural 30 x 30” (The 30×30 Nature Challenge), donde los ciudadanos se comprometen consigo mismos a pasar al menos 30 minutos diarios en el parque, durante 30 días comenzando en mayo de 2013.

Los participantes pueden visitar www.davidsuzuki.org y buscar datos acerca de cómo sumar tiempo verde a sus rutinas.

Puede ser fácil encontrar su dosis natural. Su próxima reunión realícela al exterior, tal vez su reunión pueda hacerse con una caminata. Invite a sus colegas a almorzar en un parque cercano.

Camino a casa, tome la ruta más pintoresca y elija hacer una caminata en un espacio verde de algún barrio vecino. Deténgase a oler las flores, fíjese en los animalitos, en los árboles y en las plantas. Sáltese el gimnasio y salga a hacer un trote o una vuelta en bicicleta.

Cambios simples en el interior

Incluso si no logra salir para obtener su dosis diaria de naturaleza, los cambios simples en el interior pueden ayudarlo a estar más feliz y saludable.

Según los autores del libro Your Brain on Nature, Alan Logan y Eva Selhub, dicen que quienes trabajan en entornos sin ventanas, son más ansiosos, hostiles y depresivos que sus colegas que trabajan en pisos con vista al exterior. El aumento de la luz natural en los espacios de trabajo, ha sido vinculado al crecimiento de la productividad y a la satisfacción.

En Texas, los investigadores encontraron que incluso los empleados que están en oficinas donde hay plantas o tienen vistas a espacios verdes, sienten una gran satisfacción e informan tener un mejor estado general en su calidad de vida.

Lazos comunitarios más sólidos

Aumentar la exposición a la naturaleza también conduce a la gente a nutrir las relaciones cercanas y a fortalecer los lazos comunitarios.

Cuando Joe Kelly, profesor de la Universidad Capilano, en Vancouver, Canadá, pasó por lo menos una hora al aire libre cada día durante el pasado mes de marzo, observó que “libre de distracciones y del ruido de fondo presente en la ciudad, la serenidad de la naturaleza provee un escenario perfecto para conectarse con otros”.

Incluso el peor jefe debería saber que los empleados que están menos estresados y más saludables son más productivos.

Plantee el desafío a todos en su compañía a salir afuera 30 minutos por día, durante 30 días.

Y asegúrese de compartir cómo se siente antes y después de salir. ¿El tiempo regular pasado cerca de la naturaleza te hace más tranquilo? ¿Se siente más alerta? ¿Más feliz? Comencemos todos con esta costumbre natural, puede mejorar nuestras vidas.

Fuente: Diario La gran época

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